Una puerta corredera metálica bien fabricada e instalada puede durar décadas sin problemas graves, pero como cualquier mecanismo con piezas móviles, necesita un mínimo mantenimiento. Estas son las averías más habituales que vemos y cómo evitarlas.
La puerta hace ruido o chirría al moverse
Es la avería más común y casi siempre tiene que ver con los rodamientos o el carril: suciedad, arena o falta de lubricación. Se soluciona limpiando el carril inferior y engrasando los puntos de rodadura con una grasa adecuada para exteriores, un par de veces al año.
Cuesta moverla o se atasca a medio recorrido
Suele deberse a que se ha acumulado tierra, grava o restos vegetales en la guía inferior, o a que el terreno se ha movido ligeramente y el carril ha perdido nivel. Revisar y limpiar el carril con regularidad evita la mayoría de estos casos.
La puerta se ha «descolgado» o no cierra bien
Si la puerta pesa y el sistema de guiado o los anclajes a obra no eran suficientemente robustos desde el principio, con los años puede perder verticalidad. Por eso en Puertas Metálicas del Mediterráneo dimensionamos el sistema de guiado según el peso real de cada puerta, no con un estándar genérico.
Óxido o pérdida de color
El acabado (galvanizado + pintura, lacado al horno) es clave aquí, especialmente cerca de la costa por la salinidad del ambiente. Un lavado con agua y jabón neutro cada cierto tiempo, evitando productos abrasivos, ayuda a que el acabado dure más años en buen estado.
Motor que deja de responder
Antes de pensar que el motor está estropeado, comprueba la alimentación eléctrica y las pilas del mando. Si el problema persiste, revisar la instalación un técnico es más seguro que forzar la puerta manualmente con el motor engranado.
Nuestra recomendación de mantenimiento básico
- Limpiar el carril inferior de suciedad cada pocos meses
- Engrasar rodamientos y puntos de rodadura una o dos veces al año
- Revisar visualmente anclajes y soldaduras una vez al año
- Lavar el acabado con productos neutros, sobre todo en zonas costeras
Si tu puerta actual da problemas y no sabes si merece la pena repararla o cambiarla, cuéntanos tu caso: te damos una valoración sincera.
