A la hora de cubrir un porche, una terraza o una zona de aparcamiento, hay varias opciones de material: madera, policarbonato, obra… Estas son las razones por las que muchos clientes acaban eligiendo una estructura metálica.
Mayor luz sin apoyos intermedios
Una estructura metálica bien calculada permite cubrir espacios amplios (una plaza de aparcamiento, una terraza grande) sin necesidad de columnas intermedias que molesten, algo mucho más limitado en madera.
Mejor comportamiento frente al paso del tiempo
Con un tratamiento anticorrosión adecuado, una cubierta metálica no se pudre, no la ataca la carcoma y aguanta mejor la exposición solar y la lluvia que una estructura de madera, con mucho menos mantenimiento a lo largo de los años.
Preparada para placas solares
Si en algún momento quieres instalar placas solares sobre la cubierta (de porche, aparcamiento o nave), una estructura metálica calculada desde el principio para soportar esa carga adicional te ahorra tener que reforzarla más adelante.
Rapidez de instalación
Al fabricarse gran parte en taller y montarse en obra por piezas, una cubierta metálica suele instalarse más rápido que una equivalente en obra de fábrica.
Cuándo tiene sentido otro material
Si buscas un aspecto muy tradicional o cálido y el mantenimiento no te preocupa, la madera puede seguir siendo una opción válida. Para la mayoría de porches, aparcamientos y naves donde priman la durabilidad y el bajo mantenimiento, la estructura metálica suele salir ganando.
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